Cómo saber si tu hijo sufre de déficit de atención
El Déficit de Atención e Hiperactividad es un síndrome de
nuestra era con una incidencia importante entre la generación ‘multitasking’ o
nativos digitales. Es decir, en la modernidad es que se determinó y diagnóstico
esta condición de carácter neurobiológico que impide el desarrollo del niño en
términos de lo considerado por la mayoría como normalidad.
Distraídos, olvidadizos, retraídos, lentos, hiperactivos e
impulsivos son algunas de las maneras de llamar a los chicos con déficit de
atención.
Sin embargo, superadas estas etiquetas entendemos que se
trata de una manera distinta de entender el mundo. Ni más ni menos.
Se detecta mayor incidencia de esta condición en niños que en
niñas. Se muestra con regularidad en los varones y tiende a prolongarse a lo
largo de la vida. Factores hereditarios como ambientales inciden en su
aparición.
Los padres, representantes y maestros del niño con déficit de
atención tienen la responsabilidad de acudir a especialistas en la materia ya
que es este quien evaluará al niño y determinará si tiene o no el síndrome. Acá
solo te daremos algunas señas que sirvan en primer momento a reconocer el
síndrome y a conocerle un poco más.
La última palabra la tiene el especialista.
¿Déficit de atención o
hiperactividad?
Difusión neurobiológica que provoca la inmadurez de los
aspectos motoros y de atención en los niños y que genera de leve a grave
problemas de falta de atención, hiperactividad e impulsividad. El déficit de atención está registrado en la
clasificación de trastornos mentales del APA (Asociación Americana de
Psiquiatría) y se diagnóstica en edad escolar antes de los 12 años. Alrededor
del 7% de la población escolar lo padecen.
Existen variaciones del trastorno: de eficacia atencional o hiperactividad.
Los padres deben estar atentos al desarrollo social y de aprendizaje del niño o
niña y si su conducta retraída o dispersa afecta a más de dos aspectos en la
vida: escolar, social o familiar. Además se debe evaluar que el trastorno no se
genere por una condición médica.
¿Cómo saber si tu hijo
sufre de déficit de atención?
El trabajo de diagnóstico corresponde a un especialista en
trastorno de atención e hiperactividad para que no se cometa, como a menudo
ocurre, un error en el diagnóstico. Sin embargo, hay actitudes que facilitan a
los padres detectar un problema en la conducta de los hijos y como se sabe, la
detención temprana es importante para que los tratamientos sean más eficaces y
puedan causar bienestar en el niño con déficit de atención con el único
propósito de que se desarrolle sus capacidades con felicidad y en libertad.
Presenta problemas para
atender a los detalles.
Con frecuencia están ausentes y ensimismados.
Tienen dificultad para identificar lo relevante en una escena
o situación.
Son impulsivos en sus reacciones o respuestas. No piensan al
momento de darlas y por lo generar actúan por impulso más que por razonamiento.
Pierden el rumbo de las tareas o actividades. Se distraen con
facilidad. No son constantes y cambian de tarea sin haber terminado la
anterior.
Los niños con afectación en la atención o hiperactividad
presentan dificultades sociales y escolares.
Por lo general, los maestros califican a estos niños como
perezosos y presentan en algunas asignaturas bajas notas. Esto a su vez afecta
la relación familiar, pues, los papás ven al hijo a partir del juicio del
maestro.
Les cuesta estar quieto y se mueven a cada instante. Siempre
están llamando la atención por su comportamiento.
Hablan mucho.
Pierden objetos.
Si tu hijo presenta más de cinco de estas conductas y
comienzan a afectar su desempeño escolar o desenvolvimiento social acude a un
especialista para que realice los tests y estudios para determinar si se trata
de déficit de atención.

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