Cómo tener una buena relación de pareja
Una relación de pareja puede tener sus altibajos, pero es
cuestión de compromiso y entendimiento de ambas partes para hacerla funcionar.
No todo puede ser color rosa ni tampoco perfecto, lo ideal es saber superar
obstáculos y dar lo mejor de sí mismos para conseguir tener una buena relación
de pareja., a continuación pasos para
tener una buena relación con tu pareja.
Acepta sus costumbres. Debes reconocer que eres un ser
individual, que tienes tus propias manías, forma de ser, distinta educación y
diferentes gustos. Lo mismo pasa con tu pareja, ambos quieren compartir todo
pero vienen de dos mundos diferentes.
Se deben aceptar tal y como son, sin pensar que algún día
llegarán a cambiar al otro.
Las características de cada persona se acentúan con el
tiempo, así que es mejor conocerse y aceptarse que pretender cambiarse.
Sé abierto y aprende. Al vivir una relación de pareja
descubrirás muchos aspectos de ti mismo que realmente no conocías. No solo hallarás
nuevas características de tu ser sino que también te encontrarás con
información valiosa acerca de cómo es tu pareja. Observa con atención y aprende
cuáles son los aspectos que necesitan mejorar, cómo podrías relacionarte mejor,
cuándo tirar y cuándo ceder para que todo funcione.
Toma las decisiones. Tú y tu pareja deben tener claro que es
muy importante la privacidad y no dejar que otros se entrometan en su relación
de pareja. Muchas veces la familia, en su afán por ayudar, terminan tomando
decisiones en tu pareja que seguramente ninguno de los dos habían considerado.
No entres en conflicto con la familia, no tiene nada de malo
que opinen o quieran interceder de alguna manera, lo importante es que cuando
estés a solas con tu pareja mantengan un buen diálogo y tomen las decisiones
que más les conviene.
Toma las ideas que te parezcan buenas, analízalas con tu
pareja y descártalas si no te convencen después de todo.
Es aconsejable que mantengan los asuntos de pareja en
privado.
Comparte. En una buena relación de pareja es preciso que se
compartan las cosas que influyen de manera directa en la pareja, incluyendo
problemas y dificultades. Mientras más compartan menor será la carga para
ambos.
Resuelve los inconvenientes. La pareja debe ser capaz de
resurgir después de haber pasado una etapa difícil o acontecimiento traumático.
Deben enfrentarse a los problemas lo antes posible.
Si se hacen cargo de los imprevistos rápidamente, estos
también se desvanecerán con la misma rapidez.
Es importante resolver los conflictos de manera conjunta para
que luego no haya cabida a recriminaciones ni lamentos.
Vive el presente. No sirve de nada repasar una y otra vez los
acontecimientos del pasado. Para lograr una relación sana, debes concentrarte
en el presente y tratar de solucionar los problemas que tienen en la actualidad
(si es que los tuvieran).
La queja constante sobre hechos pasados produce que tu pareja
se sienta abrumada, agotada y que no se interese por lo que estás expresando.
Ten una comunicación fluida. Como en todo tipo de relaciones,
la comunicación cumple un papel fundamental para mantenerla saludable. Deben
ser capaces de comunicarse abiertamente y decirse las cosas que les agradan y
las que no.
Si estás enfadado por algún motivo es mejor que se lo digas y
le expliques qué es lo que te hace enfadar, antes que dejar que tu pareja se
imagine cuál es la causa de tu enojo. Puede que no acierte con la causa del
problema, que piense cosas que no son y se termina empeorando la situación.
Aborda tus inquietudes con tranquilidad, el diálogo
exasperado te llevará a una discusión más que a un diálogo abierto.
La comunicación afianzará tu pareja, se sentirán más
compenetrados y aumentará la complicidad entre ambos.
Mantén tu individualidad. Es importante que compartan cosas
en pareja, pero con límites. Estos límites están impuestos por el simple hecho
de que cada uno es un ser individual, que tiene diferentes necesidades. Deben
ser capaces de darse su espacio y la libertad necesaria para realizarse como
seres individuales.
Salir a tomar un café con un amigo o practicar un deporte con
otras personas no es señal de que la relación va mal, por el contrario, solo
muestra que cada uno debe tener su espacio personal, donde desarrollarse más
allá que como pareja.
Comparte tiempo con tu pareja. Es necesario mantener tu
individualidad, pero también debes dedicar tiempo a la persona que amas.
Dedícate a realizar actividades juntos, compartan sus gustos, sus costumbres,
todo lo que ayude a compenetrarse cada vez más.
Ten confianza en tu pareja. A medida que la relación va
avanzando, podrás construir las bases para confiar plenamente en tu pareja.
Cuando desconfías o tienes celos desmedidos, lo único que haces es desgastar la
relación y crear conflictos constantemente. Es difícil confiar de buenas a
primeras, pero ello se va construyendo a medida que se va conociendo a la
persona. La confianza en una pareja es importante, pues es uno de los pilares
para que todo marche por buen camino.
Respeta a tu pareja. El respeto abarca muchos aspectos y es
fundamental para llevar una relación sana. No puedes exigir que te respeten si
tú no estás dispuesto a respetar. Las agresiones solo generan resentimiento, el
cual corroe el amor verdadero.
Escucha a tu pareja. No dejes de prestar atención a lo que tu
pareja te dice. Muchas veces la rutina, el cansancio, el trabajo o la familia
influyen para que te aburras rápidamente de escuchar a tu pareja, incluso más
cuando se torna repetitiva. Recuerda que tú eres su cable a tierra, así como lo
es tu pareja para ti. El escuchar es un simple acto de gran ayuda.
v Ten en claro qué es lo que quieres
para que lo puedas expresar.
v Averigua qué es lo que tu pareja
necesita de ti para que puedas cubrir sus propias necesidades.
v Mantén expectativas razonables,
tienen que ser posibles de lograr o nunca tendrás una buena relación porque
nunca alcanzarás lo que deseas.

Excelente
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