¿EXISTE EL
ENAMORAMIENTO O SOLO ES UNA REACCIÓN QUÍMICA?
El enamoramiento es una de las etapas de la vida más
difíciles de asimilar. Seguramente después del duelo, sea la más complicada,
aunque mucho más emocionante y placentera. Eso sí, no a todo el mundo le gusta
enamorarse. Quizá tú pienses que es algo maravilloso, pero hay otras personas
que sienten pánico cuando sienten que su felicidad depende de alguien. Las hay
que incluso salen corriendo ante este tipo de situaciones.
Sí, está claro que el amor es muy complicado, y nadie puede
decir lo contrario… Pero, y si lo reducimos a una simple reacción química, ¿no
sería más simple? Seguramente si preguntáramos a Sheldon Cooper de la serie
“The Big Bang Theory”, aplicaría una teoría física al amor, aunque recordamos
que incluso él se dejó llevar por “eso” que pocos saben explicar pero todos
hemos sentido alguna vez: el enamoramiento. “Amy, cuando veo en tus ojos y tú
ves en los míos todo se siente no tan normal porque me siento más fuerte y más
débil al mismo tiempo. Me siento emocionado y al mismo tiempo aterrorizado. La
verdad es que no sé qué siento excepto que sé qué tipo de hombre quiero ser”,
le llegó a declarar en una ocasión, aunque realmente fuera una frase extraída
de Spider-Man.
Controlar el
enamoramiento
Entonces, ¿el enamoramiento es algo que podemos controlar?
¿No podemos hacerlo? ¿Elegimos enamorarnos o es nuestro cuerpo el que elige?
Realmente, si pensamos en las primeras relaciones humanas, la única razón
aparente por la que tenían encuentros era para reproducirse (y por placer), al
igual que los animales. Luego llegaron las emociones y… ¿el enamoramiento?
¿Había ya corazones rotos en la Prehistoria?
La verdad es que sí que hay cierta parte química en el amor,
pero también psicológica, moral y social. Por eso vamos a desentrañar estas
teorías lo máximo posible para conocer si realmente el enamoramiento es un
proceso que puede frenarse o no.
En el procedimiento químico que se relaciona con el
enamoramiento se realizan tanto descargas neuronales como hormonales. Por
tanto, la química sí que forma parte del amor. Lo cierto es que cuando nos
enamoramos empezamos a tener síntomas físicos que notamos: las mariposas en el
estómago, el nerviosismo, rojez en las mejillas por vergüenza… Son síntomas en
los que también entra la química de nuestro cuerpo. Los principales componentes
responsables de que esto ocurra son la dopamina, la feniletilamina y la
oxitocina. Estas se activan juntas durante el enamoramiento y por eso a veces
nos hacen perder la consciencia de la realidad. Lo cierto es que con el tiempo
se van regulando y ya dejan paso a lo que sería el amor o la relación en
pareja. Todos los sentidos están alerta cuando estamos en un proceso de
enamoramiento, pero además el cuerpo humano segrega aminoácidos y hormonas que
se pueden oler. Por tanto, la persona a la que eliges para enamorarte, también
te entra por la nariz. ¡Qué importante es el olfato!
Enamoramiento diferente
si eres chico o chica
Lo cierto es que incluso en los sentidos, los hombres y las
mujeres somos muy distintos. A ellos les entra el “amor” por los ojos, en
cambio ellas se guían más por el olfato. Como decíamos, este último también
cobra importancia en el enamoramiento y está demostrado que suelen enamorarse
de los que tienen un sistema inmunológico diferente. Por otro lado, suelen
atraer las personas que tienen el mismo flujo sanguíneo.
También se puede comprender el enamoramiento desde el punto
de vista bioquímico. En este caso, los estudios demuestran que comenzaría en la
corteza cerebral, pasando por el sistema endocrino y generando una respuesta
fisiológica y cambios químicos por culpa de la dopamina en el hipotálamo.
Normalmente cuanto esto ocurre sientes un deseo de reciprocidad, inseguridades,
deseos de unión con la persona indicada… pero todo ello lo atribuyen a un
proceso bioquímico.
Enamoramiento genético
Como antes hablábamos de las primeras relaciones humanas,
también hay una teoría genética. Y es que los seres humanos también somos
animales y tenemos un instinto de procreación, que aunque hemos limado con el
desarrollo de la inteligencia, sigue estando presente en nuestros cuerpos. Esto
también nos movería a tener la necesidad de estar con otras personas, según la
teoría de la genética.
Existen informes psiquiátricos que también hablan del amor
como química, por la feniletilamina, que es la sustancia que segrega dopamina y
nos hace creer que estamos más felices cuando nos enamoramos. ¿O es que
realmente lo estamos? Además, un estudio demuestra que realmente en el
enamoramiento nos juega una mala pasada el deseo: culpa de la testosterona y el
estrógeno. Cuando una mujer se siente atraída por un hombre aumenta su
testosterona, y a ellos al contrario.
¿Cuánto dura el amor?
“El amor dura tres años” es un libro de Frédéric Beigbeder
que explica su propia teoría sobre el amor. Poniéndole incluso un límite de
tres años a este proceso. ¿Tendrá él la respuesta a si el amor es pura química?
“Amar a alguien que no te ama, eso es amor”, es una de las frases más míticas
de este autor, además de ser realmente profunda y bella. Esa sería otra
investigación para hacer, ¿realmente el amor es cosa de dos? ¿O puede ser tan
solo de un individuo? ¿Y el enamoramiento? Así nos ahorraríamos muchos
corazones rotos, pero por miles de teorías que salgan a la luz y millones de
estudios que se hagan sobre el amor, seguimos enamorándonos como idiotas. ¿Eso
también tendrá explicación química?.
Eso sí, por favor, si
el amor tiene que ver con la ciencia, que inventen una cura para el desamor. Lo
agradecerán millones de personas en el planeta con el corazón roto.

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