viernes, 17 de agosto de 2018


¿TIENES MIEDO A ESTAR SOLO?





El miedo a estar solo o sola es algo que ha acompañado al ser humano desde sus inicios. El miedo es parte natural y casi instintivo del ser humano, existe para protegernos y para ayudarnos a sobrevivir cuando realmente hay un peligro. El problema hoy en día es que tenemos miedo por muchas más cosas de las que realmente atentan contra nuestra vida, una de ellas es la soledad.

El miedo y el cerebro cavernícola

En la antigüedad aprendimos que podíamos resolver los problemas y enfrentar a los leones y tormentas en grupo, aprendimos a colaborar y trabajar juntos para lograr el avance personal y social, desarrollamos el habla y el lenguaje para comunicarnos con otros, las caricias para reforzar los vínculos.  Somos seres sociales por naturaleza, pero eso no significa que no podamos estar en soledad.

El miedo a estar sólo o sóla es algo que puede quitarte la paz e inclusive hacerte sentir que estás en peligro, aunque no sea así, pero esto es en parte porque traes la información desde siglos atrás que es mejor estar acompañado, además de la información de tu vida que te haya dicho “estar sólo tiene consecuencias negativas para ti”.

¿Por qué tenemos miedo a la soledad?

Dejaste insatisfecha tu necesidad de sentirte seguro y protegido por los demás
Porque cuando eras bebé, tu supervivencia dependía de los cuidados de los demás, específicamente de tu familia.  Fuiste creciendo, y esas personas quizás se fueron alejando, pero tú probablemente te quedaste con un sentimiento de estar desprotegido o en algún tipo de peligro.

La necesidad de estar acompañado y de ser cuidado por los demás se quedó ahí, pues no la sentiste satisfecha.

Eres más sensible que otros

Tu sensibilidad emocional hace que necesites más de la compañía de otros, y esto te genera que cuando te sientes solo te sientes en una especie de vacío existencial o como que “algo te falta”.  Esto es porque tus relaciones actuales con otras personas no te son lo suficientemente satisfactorias, pero qué crees, depende de ti para que así lo sean.

Te faltan dos gramos de confianza en ti

La confianza y seguridad en ti mismo es lo que te permitirá enfrentar los diferentes miedos que aparecen cuando estás en soledad.  Si no sientes que tu mismo eres capaz de cuidarte a ti mismo, has de empezar a darte cuenta cómo es que sí has logrado cuidarte en todo este tiempo, y de buscar dentro de ti la fortaleza necesaria para sentirte seguro de enfrentarte a cualquier peligro (real o imaginario).

  

Llegaste a conclusiones equivocadas

Por otro lado, probablemente has vivido experiencias desagradables en las que realmente estuviste en peligro, y esto sucedió cuando estabas solo o sola.  Y entonces llegaste a la conclusión de que eso te sucedió precisamente por estar solo, y que de haber estado con alguien más, habrías evitado ese sufrimiento.

Otra conclusión equivocada fue pensar que los demás te habían abandonado o dejado sólo porque no te querían o porque no les interesaba.  la realidad es que los demás se fueron en su momento porque necesitaban hacer su vida, y eso nada tiene que ver con el amor que te tenían a ti.

Estás acostumbrado a creer en tu mente

Crees que todas esas imágenes y pensamientos que te llegan cuando estás solo, como el que se puedan meter a robar, el que te pueda pasar algo malo, son verdad.  Que porque tu lo imaginas así va a suceder.  Esto se llama futurizar, crees tener una bola mágica contigo que sabe perfectamente lo que va a pasar, pero no es así… ese miedo tan sólo vive en tu mente.

¿Miedo a la soledad? o ¿Miedo al abandono?

Es importante que hagas una diferencia entre estos dos.

El miedo a la soledad puede ser consecuencia de un abandono que hayas vivido en tu infancia por parte de tu familia, y que actualmente tengas miedo de volver a sentir ese abandono.  El miedo al abandono se te dispara cada vez que te percibes u observas solo, pues una parte de ti vuelve a conectar con esa experiencia de abandono.

El estar en soledad es algo positivo

El estar en soledad es benéfico para ti, claro, en las dosis que consideres necesarias. Estar solo te permite conocerte y contactar contigo mismo, escuchar tu propia mente andar, tus emociones ir y venir.  Cuando aprendes a estar solo contigo mismo, y te es cómodo estar así, entonces para los demás también será cómodo estar a tu alrededor, y a ti te será fácil estar con los demás

Pero si no te sientes cómodo estando contigo, ¿cómo podrás sentirte cómodo estando con los demás?

Querer estar con los demás puede ser un escape de ti mismo

Es probable que estés queriendo evitar contactar contigo por miedo a lo que puedas descubrir o por sentirte inquieto.  Cuando haces un alto y dejas de distraerte por otras personas o por andar en la actividad diaria, es que entonces empiezas a hablarte, y quizás no quieres escuchar lo que quieres decirte.

Te estás evitando a ti mismo, como si te tuvieras miedo a ti mismo, pero yo te pregunto ¿Cuánto tiempo más podrás estar evitándote a ti mismo? Vives contigo, atrévete a conocerte y hablar contigo, créeme que sólo podrás encontrar cosas buenas para ti.



Técnicas para superar el miedo a la soledad

Aprende a flexibilizar tus ideas y pensamientos y no aceptes como verdades inmutables las creencias adquiridas de tu entorno. Aprende a poner en cuestión creencias y a generar ideas alternativas.

Identifica tus miedos, este es el primer paso para vencerlos. Si conocemos bien nuestro funcionamiento y entendemos el porqué de dichos miedos, será más fácil establecer un plan de acción: ¿Cuándo siento ese miedo, en qué situaciones? ¿qué pienso en ese momento? ¿qué emociones me genera? ¿qué hago ante esa sensación, cómo actúo ante el miedo?.

Reflexiona sobre tus miedos. ¿Qué es lo que más temes al quedarte solo o sola? ¿Qué ha ocurrido en circunstancias parecidas en otros momentos del pasado? ¿Qué pasaría si empezaras a afrontar estos miedos en vez de evitarlos? ¿Existen otros miedos que ya has superado? ¿Qué beneficios has obtenido? ¿Qué pierdes o sacrificas al tener miedo, qué costes te genera?.

Afronta tus miedos progresivamente. Establece pequeños retos o metas que van a ayudarte a tener percepción de avance y de logro. Ganar autonomía en determinadas situaciones o contextos, ir tomando pequeñas decisiones o haciendo cosas, a pesar del miedo o incluso el pudor que te produzca hacerlas sola o solo.

Priorízate, dedica tiempo a actividades gratificantes para ti. Recuerda que el auto-cuidado te mejora y también mejora la calidad de tus relaciones con los demás.
Pide ayuda. Si detectas que el miedo comienza a limitarte en tu día a día. Los psicólogos podemos enseñarte a adquirir las herramientas y los recursos necesarios para afrontar de manera efectiva estas dificultades.

El miedo a la soledad, al igual que otros miedos condicionan, limitan e interfieren en el modo en el que tomamos decisiones vitales. No se trata de decidir de uno u otro modo, de seguir una determinada ideología, se trata de ser fieles a nosotras o nosotros mismos, de realizar elecciones con el mayor grado de libertad y responsabilidad que nos podamos permitir.

Tomar decisiones no es una tarea fácil, logremos que este proceso, expresión de la libertad de las personas, no esté, al menos, limitado por nuestros miedos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dayán Méndez consolida triunfo del próximo 1ero de Octubre

  La mañana de hoy, el pre-candidato a regirdor por el Partido Revolucionario Moderno Dayan Mendez dejó sellado su triunfo del próximo domin...