¿QUÉ BUSCAN LOS HOMBRES
MUJERIEGOS?
Según algunas teorías psicológicas los hombres mujeriegos que
viven romances constantes pretenden hallar en las mujeres a la madre de su
infancia. Por otro lado existen otras opciones dentro de la psicología que
hablan de miedo al compromiso, a una fuerte decepción en una relación anterior,
etc.
Miedo al compromiso
Hombres mujeriegosEl deseo de estar con muchas mujeres
encubre la incapacidad de comprometerse con una. Las conquistas que exhibe el
mujeriego tapan las carencias de su virilidad para relacionarse con una mujer.
Gran miedo al compromiso y una sexualidad infantil hacen del
Don Juan un hombre que nos puede confundir a primera vista, aunque enseguida se
descubre que sus apariencias engañan. Más que un hombre, es un niño bastante
asustado que tiene que confirmar una y otra vez su capacidad para la seducción.
¿Por qué van de flor en
flor?
Aquí surge la preguntan ¿por qué los hombres son mujeriegos?.
Un hombre con tales características tiene pocos recursos internos para estimarse
a sí mismo, y necesita verificar constantemente la capacidad de excitar a las
mujeres. Una vez que se sabe capaz de excitar a una, le surgen las dudas acerca
de las otras, a quienes todavía no ha puesto a prueba.
Ahora bien, excitar y conseguir a muchas mujeres no quiere
decir que él obtenga placer. Con frecuencia, los hombres mujeriegos no están
satisfechos sexualmente, por eso buscan una y otra vez en sus relaciones
sexuales una satisfacción que no encuentran.
Una vez que ha conquistado a una mujer, el Don Juan pierde
todo el interés por ella, porque no le ha proporcionado el relax que ansiaba.
Entonces se venga de ella acusándola de celosa, de controladora y mostrándole a
su nueva mujer, que sí sabrá complacerlo.
Misión imposible. La actividad sexual exagerada es una
‘obsesión’, y se trata de un intento fracasado de utilizar el aparato genital
para la descarga de otro tipo de necesidades psicológicas.
El mujeriego tiene verdadero espanto al compromiso, pero está
comprometido, sin embargo, con sus impulsos, que le dominan y a los que se
encuentra completamente sometido.
Lejos de ser un hombre con una sexualidad plena, dispuesto a
compartirla con una mujer y a saber disfrutar de lo que eso supone, nos
encontramos ante un niño asustado de sus propios sentimientos y dominado por
fantasías inconscientes que le mantienen dentro de una sexualidad infantil. Las
apariencias engañan.
La cara más oculta del
Don Juan
Algunos hombres mujeriegos esconden tras esa actitud
compulsiva de coleccionar mujeres una homosexualidad inconsciente que intentan
reprimir a toda costa.
El don Juan busca a la madre en todas las mujeres y, como no
la encuentra, continúa probando. En cada nueva conquista se prueba como hombre.
Al no estar seguro, necesita que ellas le afirmen en su virilidad.
Se trata de una duda interna insoportable que sólo se calma
con otra. La dependencia que tiene de las mujeres le molesta, por eso se venga
de ellas dejando a una por otra.
Esta sexualidad tan precaria que el conquistador trata de
tapar con gran cantidad de mujeres se produce, en ocasiones, para huir de
deseos homosexuales inconscientes que no está dispuesto a admitir.
Cuando en el comportamiento amoroso y sexual aparece un rasgo
cuantitativamente exagerado, es para frenar otro que empuja desde el interior y
que angustia. Porque, si sale a la luz, es rechazado por la parte consciente de
nuestra personalidad.
Trampas características
a tener en cuenta
Algunas de las
características de los hombres mujeriegos:
Los hombres adictos a las mujeres poseen unos rasgos
psicológicos cercanos a aquellos que sienten miedo ante el compromiso afectivo.
No pueden mantener una relación con una mujer porque la cercanía afectiva les
asusta, y sienten hacia ellas una fuerte ambivalencia.
Son exigentes y provocan que la mujer adopte el papel de
madre. Intentan que su pareja les perdone sus aventuras amorosas bajo la excusa
de que no lo pueden evitar. Entonces hay que recomendarles tratamiento, porque
tales actitudes no guardan relación con la virilidad, sino con la patología.
Están atrapados en una sexualidad infantil.
Cuando la mujer adopta el papel de madre que él mismo le ha
solicitado, busca a otra porque se siente agobiado, se asfixia en una relación
que le infantiliza. Según la psicología su autoestima se tambalea y reasegura
su identidad masculina dirigiendo su deseo a otra que le devuelva una imagen de
hombre potente. Colocarse en el lugar de una madre es para la mujer una trampa
que, quizá acepte porque, al igual que su pareja, tiene problemas con su
identidad de mujer.

Excelente artículo! !!!!
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